El proyecto de una planta de reciclaje de baterías gana el Premio ROCKWOOL de Sostenibilidad

18 July 2022

El primer premio ha sido para Macarena González, alumna de Arquitectura de UIC Barcelona, por su proyecto “E! Mobility”. El jurado destaca la valentía de los proyectos presentados por abordar temas de actualidad y por valorar el impacto durante todo el ciclo de vida.

Premios ROCKWOOL Sosteibilidad en los Trabajo Final de Grado (TFG) de Arquitectura de UIC Barcelona

La ganadora de la segunda edición de los Premios ROCKWOOL de Sostenibilidad ha sido Macarena González, alumna de último curso de Arquitectura de UIC Barcelona, por su proyecto “E! Mobility”. González ha ideado en su Trabajo Final de Grado (TFG) un edificio que funciona como una planta de reciclaje y producción de baterías para vehículos de movilidad personal.

El jurado ha valorado el reto de haber trabajado con prexistencias, y la rigurosidad en los cálculos energéticos del antes y después de la intervención Ha destacado también la flexibilidad y calidad de los espacios, la integración del edificio en el entorno y el hecho de que consigue cubrir con energías renovables más del 60% de sus necesidades.

El segundo premio lo ha recibido Yamil Chapoñan por su proyecto de invernadero vertical “Grower”. El jurado ha destacado su apuesta por hacer compatible la agricultura con la trama urbana en densidad, la preocupación y las propuestas técnicas por limitar el consumo de agua en el sector agrícola, y la profundización en la huella de carbono de todo el ciclo de vida. Además, Chapoñan ha desarrollado una herramienta para el cálculo de huella de carbono, dentro del programa Building Life, becado por Green Building Council España.

Estos premios reconocen los Trabajos de Final de Grado de Arquitectura de UIC Barcelona que mejores soluciones incorporan en el ámbito de la sostenibilidad, de forma coherente y desde la concepción inicial del proyecto.

El jurado lo formaron Sandra Bestraten, presidenta de la Demarcación de Barcelona del Colegio de Arquitectos de Cataluña (COAC); Greta Tresserra, vocal de Sostenibilidad, Innovación e Internacional del COAC; Jordi Guivernau, arquitecto por UIC Barcelona y miembro del Departamento Técnico de ROCKWOOL; Teresa Batlle, Picharchitects/Pich-Aguilera, coordinadores desde el año 2013 de los Premios de Sostenibilidad de los Trabajos de Final de Grado (TFG), y Mauro Manca, profesor de UIC Barcelona, arquitecto e ingeniero civil-medioambiental.

Sandra Bestraten destaca “la valentía de los proyectos. Han trabajado estrategias que abordan temas muy actuales, como son la descarbonización, las baterías o la alimentación de proximidad. En muchas ocasiones recuperan edificios existentes obsoletos o en desuso… y no hay nada más sostenible que aprovechar y dotar de dignidad arquitectónica un edificio existente”.

Jordi Guivernau explica que el objetivo del premio otorgado es “cerrar el ciclo formativo de los futuros arquitectos, poniendo en valor la criticidad del impacto medioambiental de sus proyectos a lo largo del ciclo de vida de un edificio. En la actualidad, la aproximación regulatoria sectorial a la sostenibilidad se centra en la fase de uso del edificio. Con estos premios, y desde el punto de vista de las emisiones de GEI, valoramos que también se tengan en cuenta los impactos del proceso de construcción, de los materiales usados y de la fase de demolición y reciclaje”.

Los TFG de Arquitectura de UIC Barcelona incorporan un trabajo específico sobre descarbonización, en asociación con el Green Building Council de España y participando en el proyecto europeo Building Life”, indica Mauro Manca. “Los alumnos han aplicado la metodología y las herramientas que permiten medir las emisiones tanto en la fase de construcción como en la fase de uso de cada edificio, y realizar un análisis de ciclo de vida”, añade.

Teresa Batlle, por su parte, explica que “los premios han conseguido ir integrando la sostenibilidad en el proyecto de arquitectura. A lo largo de todos estos años, hemos estado hablando sobre la importancia de la arquitectura bioclimática, la eficiencia energética, el impacto ambiental en la construcción y el uso del edificio, incluso sobre el montaje y desmontaje para tender hacia una economía circular”. Destaca también que “los profesores y alumnos contemplan la sostenibilidad principalmente ambiental, pero también social y económica, como un aspecto que debe considerarse desde el planteamiento inicial del proyecto. Han sido 10 años intensos y muy fructíferos en este sentido”.

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