¿Por qué aislar térmicamente una cubierta plana?
La cubierta es una parte fundamental de la envolvente térmica de un edificio. Un aislamiento adecuado permite optimizar la eficiencia energética, reducir las necesidades de calefacción y refrigeración y mejorar el confort interior. Al limitar las pérdidas de calor en invierno y la entrada de calor en verano, contribuye a disminuir el consumo y los costes energéticos del edificio.
Sin embargo, no todos los materiales aislantes ofrecen las mismas prestaciones. Además del aislamiento térmico, es importante considerar el comportamiento frente al fuego y las exigencias de cada proyecto. La lana de roca ROCKWOOL es un material aislante incombustible que contribuye a la protección frente al fuego, además de ofrecer prestaciones térmicas y acústicas.
El aislamiento en cubierta plana también ofrece una mayor protección contra las inclemencias climatológicas, entre las que cabe incluir el sobrecalentamiento en el caso de climas cálidos, la lluvia, la nieve y el granizo en regiones más frías.
Las cubiertas planas también han evolucionado para incorporar nuevos usos, como terrazas transitables, jardines en azoteas, sistemas de retención de agua e instalaciones fotovoltaicas. Estas aplicaciones requieren soluciones de aislamiento adaptadas a la configuración de la cubierta, a su uso y a las prestaciones técnicas requeridas.